
Desde la Secretaría de Capacitación Profesional de AMProS realizamos la difusión del Libro “Psicogerontología. Aprendizaje, envejecimiento e identidad”, porque aborda la interrelación entre el envejecimiento, el aprendizaje y la construcción de identidades desde una perspectiva psicopedagógica y psico gerontológica, enriqueciendo el conocimiento de nuestros profesionales, desafiando concepciones tradicionales, enfatizando su rol facilitador para propiciar calidad de vida e impulsando el potencial de las personas mayores. El envejecimiento poblacional y con ello, la psicogerontología y la psicopedagogía emergen como campos científicos imprescindibles.
Su autora, Karina Bergé, es cordobesa residente en Mendoza desde 2007. Es licenciada en Psicopedagogía de la Universidad Blas Pascal, Especialista en Adolescencia y en Psicogerontología de la Universidad de Córdoba y Magister en Psicogerontología de la Universidad en Maimónides. Es experta en el tema, tanto por su formación académica, como por su intenso trabajo en diferentes campos de la gerontología.
“Nuestro objetivo es que puedan acceder al enriquecimiento del conocimiento de esta temática, enfocándose en la calidad de vida y el potencial de las personas mayores”, sostuvo Bergé. “Entendí la interdisciplinariedad propia que conforma, porque la Psicopedagogía nace también de una interdisciplina: desde la psicología educacional, la sociología, la antropología, la terapia ocupacional, la musicoterapia, donde van buscando diferentes herramientas teóricas para poder entender el aprendizaje y el no aprender. O sea, todo lo que tenía que ver con los vínculos de las personas mayores, más la gestión en las instituciones como en las residencias geriátricas”, sostuvo la profesional.
El desafío a nivel laboral fue el trabajo en talleres virtuales y presenciales con personas de más 60 años, el consultorio interdisciplinario junto a una psicóloga especialista en psicogerontología y de manera particular en una residencia de larga estadía en adaptación al espacio. En resignificar la historia de vida y el lugar donde está actualmente, de cómo poder adaptarse y en el nuevo modo de vida que tiene que ver con vivir en una residencia.
“El gran desafío es personalizar y construir identidad en ese espacio. Pero cuando no hay una patología cognitiva, uno tiene que poder trabajar lo que tiene que ver con la identidad y resignificar el espacio como un lugar propio ya que esto nos permite no solo generar factores protectores, sino también ir redefiniendo nuestra propia identidad a lo largo del tiempo: no es algo estanco, sino que se va redefiniendo porque en esos cambios, o hay una continuidad, o hay una ruptura en la identidad”, señaló Bergé.
Entonces, es posible otro tipo de vejeces, pero hay que construirlas. Para ello, hay que pensarlas, hay que idearlas, hay que planificarlas.
Graciela Zaretsky aborda el concepto de "bastón único" donde el adulto mayor apoya su identidad en un solo aspecto, generalmente el laboral, haciéndolo el eje de la vida en su última etapa. Por ello esta autora hace hincapié en "un buen envejecer", para sobrellevar la discordancia entre lo que es y lo que sería saludable.
Finalmente, en este sentido, la licenciada Karina Bergé enfoca su experiencia en talleres prejubilatorios dos años antes o después de elaborar anticipatoriamente los procesos de cierre de una etapa para pensar en un proyecto de vida, como actividades lúdicas, en la que el adulto va elaborando los cambios físicos, sociales y psicológicos, mentados desde los espacios psicosociales del sujeto.